viernes, 19 de febrero de 2016

«Deshaciendo el camino» o «Un transtorno bipolar que ni es euforia ni es depresión»

Estos días, gracias al querido aceite esencial de orégano, estoy experimentando un viaje a la inversa y a cámara rápida.

De un periodo de supuesta eutimia «garantizada» por el litio pasé de puntillas, dos o tres días, por ese periodo otrora previo a la hipomanía que solía caracterizarme, siempre manteniendo el litio, la tiroxina y demás medicamentos desfasados.

Más adelante, hará unos tres días, entré en un periodo caracterizado por:
  • cansancio agudo generalizado (depresión)
  • fasciculaciones en las piernas
  • dolores óseos en los brazos

Fase Duración estos años Duración estos días
Eutimia 2012/2016 hasta 11-02-2016
Pre-hipomanía 2011 (hipomanía) 12 al 15-02-2016
Depresión 2004/2011 16 al 19-02-2016 (en curso)

Ante todo, pretendo demostrar que, al menos en mi caso, el supuesto transtorno mental tiene causas físicas que se pueden tratar para una curación en tiempo determinado, frente a la habitual clasificación de toda persona con transtorno(s) mental(es) como enfermo de por vida, algo bastante injusto y, sin embargo, en cierto sentido la base económica de las grandes farmacéuticas.

martes, 16 de febrero de 2016

A esos estafadores que insultan al buen Hipócrates en nombre de la medicina

A todos esos médicos que no ayudan, tan modernos y sin embargo tan anticuados, que van a su propio interés y al de las farmacéuticas que les dan de comer, que no procuran la curación del paciente sino encasillarlo en enfermedades comodín que los harán crónicos de por vida.

No era (no solo) dermatitis seborreica; no era (no solo) psoriasis; no era (no solo) colon irritable; no eran (no solo) mareos espontáneos; no era (no solo)...

No eran (no solo)... tantas cosas que podría escribir más de la cuenta...




Era... ¿qué era?




Bueno, más bien, ¿qué eran?

Pues eran... ¡hongos!

Sí, señoras y señores, eran y son hongos, puñeteros hongos.

La de cosas que estoy recordando mientras me curo... sonidos, olores, sentimientos...

O Bladi O Blada... aquellos compactos de estuches rojo y azul que tanto escuché... Ahhh, María «Roma», que años después me los pidió...

Eso sí, no conviene abusar del orégano salvaje ;-)

Mmmm, ahora a cenar... aunque seguiremos recordando.

Eso por descontado.

domingo, 31 de enero de 2016

Mi tía Carmen, los hongos y la caca de Google :p

Estos días que estoy descubiendo que prácticamente todos mis problemas de salud se deben a hongos (no sólo) en mi piel, me acuerdo de mi tía Carmen y de mi abuela Lucía.

Mi tía Carmen se quedó viviendo con mi abuela Lucía, primero en la casa de Villaverde y, después en la de Pozuelo, a la que se mudaron alrededor de 1996-1998 por consejo de mis padres. No se sacó el carnet de conducir ni tuvo novios y le gustaba mucho la música de los 60 y 70 como Fórmula V, Juan y Junior; también me gustaban Raphael y Serrat, entre otros.

Pero si quiero destacar algo de mi tía es que, a pesar de que era un poquito raspa, era muy amable y nos quería muchísimo. Le encantaba viajar: empleó los fondos de su jubilación en viajar todo lo que pudo y de cada viaje nos traía regalos a todos; nos gustaran o no, poca gente ha hecho eso conmigo.

Me da mucha pena por mi tía porque creo que podría haber vivido un montón más de años, igual que mi abuela, porque sostengo que ellas dos también tenían estos hongos y que, a consecuencia, los cólicos fueron por causa de aquellos e, incluso, la demencia que tuvieron ambas, fue consecuencia del envejecimiento prematuro ocasionado por los hongos.

Ahora, a ver si pongo solución a esta lacra con aceite de orégano (a ver si lo tienen en el herbolario de donde Cano) y, también, con mucha crema Brentán (antimicótico tópico).

Si alguien conoce algo mejor, que avise ;-)

Pensando en ella, me he acordado de estas dos canciones:



 

¡En el sur se pasa mejor!

postdata: Por cierto, Google es bastante basurita, Google es malo, Google va lento

miércoles, 27 de enero de 2016

eñes y tildes en office 2007 con wine (GNU/linux)

A veces puede ocurrir que instalamos Microsoft Office, en este caso el 2007, y nos topamos con que no podemos escribir eñes ni tildes (á, é, î, etc).

Una opción muy comentada sería la de cambiar el input mode a «none», pero a mi, particularmente, no me convence, ya que desactiva algunas características a la hora de escribir.

Si queréis un método que os funcione, os presento el siguiente, que ya había encontrado hace tiempo pero que el puñetero google parece haber escondido.

La idea consiste en añadir el modificador "env XMODIFIERS='' " (el igual está seguido de dos comillas simples) a la orden de ejecución del comando de wine.

Como tanto los elementos del menú como los elementos que se ejecutan al hacer doble clic en una extensión de wine están almacenados en ~/.local/share/applications, ejecutamos desde esta ubicación la siguiente orden:

sed -i "s/=env/=env XMODIFIERS=\'\'/g" *.desktop

De manera que añada "=env XMODIFIERS=''" donde antes había "=env". Dicho de otra manera, donde antes la orden era:

Exec=env WINEPREFIX="/home/tonic/.wine" wine C:\\\\windows\\\\command\\\\start.exe /Unix /home/tonic/.wine/dosdevices/c:/users/tonic/Start\\ Menu/Programs/Microsoft\\ Office/Microsoft\\ Office\\ Word\\ 2007.lnk

Ahora será:

Exec=env XMODIFIERS='' WINEPREFIX="/home/tonic/.wine" wine C:\\\\windows\\\\command\\\\start.exe /Unix /home/tonic/.wine/dosdevices/c:/users/tonic/Start\\ Menu/Programs/Microsoft\\ Office/Microsoft\\ Office\\ Word\\ 2007.lnk

Lo que hará que el teclado funcione bien.

Salu2

sábado, 26 de diciembre de 2015

La respuesta está dentro de ti

Un día más. No logro conciliar el sueño. Que si no sé teclear a ordenador. Que si realmente no soy bipolar. Que si lo mío es una depresión doble...

Al fin y al cabo, llevo unos meses llorando intermitentemente antes de irme a dormir, casi siempre acordándome de aquel concierto de primer aniversario de Diagonal, en las Vistillas, diciéndole a aquella chica que me quiso que no me apetecía pasar aquella noche con ella. Eso sí, de muy malas maneras.

Lo que no llegué a decir, ni de buenas ni de malas, es que para mí aquello de dormir más de una noche seguida con una persona era completamente atípico.

No tenía la costumbre.

Ahora, quizás, sí, aunque no practique.

Será la edad.

Tampoco le pedí que me perdonara. Años después sí lo he hecho. Las vueltas que la la vida, ella me contestó a un mensaje de hace cuatro o cinco años y mantenemos una conversación por correo. Para ella todo aquello queda lejos, los recuerdos se borran...

Ojalá fuera así para mí también. Pero me siento preso de un sentimiento que seguramente sólo yo conservo... Ni ella ni los amigos que estaban aquella noche parecen recordarlo, aunque lo cierto es que nunca he tratado de hablarlo con ellos.

Aunque me dé miedo, un día de estos me gustaría intentar hablarlo. Aunque sea para reconciliarme conmigo mismo.

Y así poder desbloquearme...

No por haber sacado una vez las garras a quien [me] quería voy a creer que no soy capaz de querer sin mostrarme en mi fragilidad, sin ser leal a quien se me muestra en su fragilidad...

Por una vez no tirar de mi cultivadísima paciencia (quizás tolerancia inquisidora) sino ser comprensivo, empático...

Creo que tengo que trabajar esto... Pero siempre me cuestiono: en la discoteca no, que es mal ambiente; en el parque no, que no sé cómo empezar; ... Y así me paso una vida como aquel «home estàtic», hombre estático, en cuyo cabello las golondrinas anidaban...

Joder, ya va siendo hora de empezar a moverme...

Cosas que me frenan:
  • guifi.net: en mi opinión el grupo de Madrid está a verlas venir y no me merece la pena seguir involucrado; creo que no va a ningún sitio. Sólo, si acaso, lo de Ávila y lo de Aldea del Obispo.
  • movimientos sociales: hasta las narices de gente del rollo que es acrítica con Podemos y Ahora Madrid. Si esto sigue así, me da que me voy a tirar otra vez al anarquismo.
  • informática: cada día me huele más a rancio ese sistema meritocrático del software libre. Lo primero que no me gusta es su elitismo, sólo apto para quienes resulten «mejores»; lo segundo, que nos enfrenta; lo tercero, que nos hace olvidar que el enemigo es quien monta todo este tinglado y que, aunque lo subvirtamos, seguimos legitimándolo.

Es decir, si Internet y las tecnologías informáticas han de llegar a toda la sociedad para conformar una vivencia común y dotar de las mismas oportunidades (incluso de aburrirse de ello) a todo el mundo, hagámoslo.

Eso sí, no olvidemos que estas herramientas que extendemos son del enemigo, diseñadas por el enemigo, fabricadas en su nombre (por algunos de nosotros). Además, sirven a nuestros intereses en la medida en que coincidan con los del enemigo.

No sólo digo que los servicios más utilizados de la Internet (facebook, google) son del enemigo. Las redes que conforman la Internet, salvo honrosas excepciones como las redes libres (aquí se sitúa guifi.net entre otras), son del enemigo, por y para él.

Es curioso, los datos no conocen fronteras... pero las personas siguen siendo ilegales (aunque no lo sean) y se construyen fronteras y muros para ellas... ¿Para cuándo un muro bien fuerte contra Facebook y Google?

Pero bueno, como cada vez más tanto comunistas como informáticos me van demostrando que la revolución no está en ellos... pues tendré que pasar de su rollo e irme a otro lugar con mi música.

Bona nit desde Madrid
(Escuchando Bebe - Pafuera telarañas)

Clavo en la cabeza

 Como cada día enfrentó los ejercicios matutinos con la misma estoicidad que le caracterizaba desde que en verano empezase a sentir las arañ...