Gran parte de nosotr@s fuimos aquella generación que no tomó el relevo y empezó a vivir los 90 para soñar los dosmiles.
Much@s de nosotr@s no despertamos hasta los años 10.
Es cierto, nos acostumbramos a un mundo de comodidades en el que apenas pinchábamos ni cortábamos; todo se nos daba hecho y era para nuestro disfrute.
A lo largo de todos estos años hicimos más caso a l@s mayor@s que a l@s de nuestra edad, a quienes perdimos durante años.. y ahora son las redes sociales las que nos mantienen amarrad@s en una suerte de cesta sin red.
Pero la queja no es contra facebook u otras, porque estas redes solo se nutrieron y se nutren de la atomización social que no supimos frenar cuando el vínculo incial de aquellos grupos (la escuela, la universidad, un viaje...) se esfumaba.
Hemos perdido la costumbre de llamar, de llamar por teléfono; de hacer cenas anuales para reencontrarnos; de quedar para una vuelta por el parque; la costumbre también de hacer viajes de recuerdo a X años vista.
Es curioso; lo que consigue Facebook es mantener cercanos -que no unidos- grupos sociales que hace ya tiempo perdieron su ligazón inicial.
¿Esto sirve de algo?
¿Con cuántas de nuestras amistades de facebook seguimos hablando?
¿No será que somos una panda de nostálgic@s que nos reblandecemos viendo aquellas fotos del viaje de ecuador?
Y yo me pregunto... ¿por qué tenemos las fotos en una red social y no en el disco duro o en aquellos dvds de copia de seguridad que haciámos periódicamente cuando empezaban las cámaras digitales?
Definitivamente, no lo entiendo.
Voy a hacer el viejo listín de teléfono y, esta vez sí, voy a cerrar las cuentas.
Son un aliciente para una nostalgia que nunca debimos alimentar.
viernes, 9 de noviembre de 2018
jueves, 27 de septiembre de 2018
Algo de tu historia
La persona más importante para mí me recordaba hace un rato que le entristece su infancia, porque su padre la pegaba y, esto lo digo yo, porque casi todo lo bueno que hay en ella, que es prácticamente todo, se lo ha currado a sudor y pulso desde los 12 o 19 años.
La imprecisión es a drede. Ella ya era bastante autosuficiente a los 12 como para saber qué hacía falta en casa: qué había que comprar, qué había que limpiar, qué había que reparar... e incluso me atrevo a decir que ella ya lo hacía con 12. Con 19, sin embargo, se tuvo que ir de casa porque su padre la echó, tras años de maltrato psicológico pero, sobre todo, físico.
Hace poco ha tenido un encontronazo con su padre cuando parte de la familia se reunía en casa de ella con motivo de la boda del hermano de ella, que había sido unos días antes. SU padre, el de ella y el de él, pegó a mi amiga. Le pegó tan fuerte que tiene moratones por todo el cuerpo... pero de esos que, aunque están, no se ven; pero producen dolores insoportables que no se van con los ibuprofenos siempre salvavidas y ni tan siquiera con los enantyums a los que yo suelo recurrir. La paliza que su padre le dio a mi amiga le está llegando a producir fiebre e incluso ha fracturado un quiste pilonidal que debía de haber en el coxis y que pronto tendrán que quitarle, porque le duele mucho, sobre todo cuando se sienta.
No soy nadie para denunciar esto, más allá de este post. Sin embargo, esta chica necesita apoyo, atención, cuidado y cariño... y está lejos, trabajando... jodida. Jodida incluso por no poder disfrutar de sus ratos libres entre cabina y cabina.
Me pongo a pensar y sé que querría estar allí con ella, ofrecerle todo eso, todo mi apoyo, toda mi atención, todos los cuidados y todo mi cariño. Justo ahora empiezo a hacer una vida algo al margen de ella. Pero se ve que le tengo cariño. Y lo paso mal...
Niña, ¿qué puedo hacer contigo?
¡Quiero que vuelvas a ser una leona!
Muchos besos, allá donde estés ;-)
La imprecisión es a drede. Ella ya era bastante autosuficiente a los 12 como para saber qué hacía falta en casa: qué había que comprar, qué había que limpiar, qué había que reparar... e incluso me atrevo a decir que ella ya lo hacía con 12. Con 19, sin embargo, se tuvo que ir de casa porque su padre la echó, tras años de maltrato psicológico pero, sobre todo, físico.
Hace poco ha tenido un encontronazo con su padre cuando parte de la familia se reunía en casa de ella con motivo de la boda del hermano de ella, que había sido unos días antes. SU padre, el de ella y el de él, pegó a mi amiga. Le pegó tan fuerte que tiene moratones por todo el cuerpo... pero de esos que, aunque están, no se ven; pero producen dolores insoportables que no se van con los ibuprofenos siempre salvavidas y ni tan siquiera con los enantyums a los que yo suelo recurrir. La paliza que su padre le dio a mi amiga le está llegando a producir fiebre e incluso ha fracturado un quiste pilonidal que debía de haber en el coxis y que pronto tendrán que quitarle, porque le duele mucho, sobre todo cuando se sienta.
No soy nadie para denunciar esto, más allá de este post. Sin embargo, esta chica necesita apoyo, atención, cuidado y cariño... y está lejos, trabajando... jodida. Jodida incluso por no poder disfrutar de sus ratos libres entre cabina y cabina.
Me pongo a pensar y sé que querría estar allí con ella, ofrecerle todo eso, todo mi apoyo, toda mi atención, todos los cuidados y todo mi cariño. Justo ahora empiezo a hacer una vida algo al margen de ella. Pero se ve que le tengo cariño. Y lo paso mal...
Niña, ¿qué puedo hacer contigo?
¡Quiero que vuelvas a ser una leona!
Muchos besos, allá donde estés ;-)
domingo, 8 de julio de 2018
Explicación de los vampiros
Los vampiros nos evocan seres que pertenecen a la mitología.
Sin embargo, es probable que realmente existieran.
La explicación de su existencia sería sencilla:
Los vampiros habrían comenzado siendo personas que habían sido colonizadas por una o más garrapatas u otros parásitos similares.
En ese principio, las garrapatas absorberían los nutrientes de aquello que ingirieran, por lo que estas personas quedarían débiles, cada vez más consumidas; de ahí su aspecto mortecino.
Con el tiempo y la progresiva degradación, estas personas irían dejando de dormir por la noche, como suele ocurrir con aquellas personas que en nuestros días tienen alguna garrapata, quedándoles el día para dormir.
Esto acentuaría aún más su aspecto mortecino y sus rutinas antisociales.
En cuanto a la sangre que estas personas chuparían, se debería simplemente al hecho de que llegado un punto no podrían absorber nutrientes de la comida y tendrían que beber sangre directamente.
En lo que respecta al ajo, es conocido en los últimos tiempos (por fin) el poder curativo, antibiótico y antiséptico del ajo (doy fe).
Al tratar de hacer comer ajo a estas personas en semejante estado tan sumamente avanzado de deterioro de salud, seguramente morirían porque su organismo ya no tendría capacidad para regenerarse y luchar contra los parásitos (véase, garrapatas) ni las numerosas enfermedades que conllevan.
El asunto de la luz lo he podido experimentar en mis carnes; la fotofobia es común entre las personas con parásitos de diversa índole. Esto apoyaría la tendencia a la actividad nocturna y el sueño diurno en estas personas.
Por último, en lo que toca a la inmortalidad, seguramente se tratara simplemente de una longevidad atípicamente prolongada para la época, probablemente debida a las numerosas horas de sueño, la tendencia al sueño diurno. Además, algunos parásitos detienen (relativamente) el crecimiento del cuerpo humano, algo que también he podido comprobar.
En definitiva: los vampiros habrían sido personas con parásitos tipo garrapatas y/o tipo intestinales, cuya afección o afecciones les habrían llevado a un «estilo» de vida muy característico.
Sin embargo, es probable que realmente existieran.
La explicación de su existencia sería sencilla:
Los vampiros habrían comenzado siendo personas que habían sido colonizadas por una o más garrapatas u otros parásitos similares.
En ese principio, las garrapatas absorberían los nutrientes de aquello que ingirieran, por lo que estas personas quedarían débiles, cada vez más consumidas; de ahí su aspecto mortecino.
Con el tiempo y la progresiva degradación, estas personas irían dejando de dormir por la noche, como suele ocurrir con aquellas personas que en nuestros días tienen alguna garrapata, quedándoles el día para dormir.
Esto acentuaría aún más su aspecto mortecino y sus rutinas antisociales.
En cuanto a la sangre que estas personas chuparían, se debería simplemente al hecho de que llegado un punto no podrían absorber nutrientes de la comida y tendrían que beber sangre directamente.
En lo que respecta al ajo, es conocido en los últimos tiempos (por fin) el poder curativo, antibiótico y antiséptico del ajo (doy fe).
Al tratar de hacer comer ajo a estas personas en semejante estado tan sumamente avanzado de deterioro de salud, seguramente morirían porque su organismo ya no tendría capacidad para regenerarse y luchar contra los parásitos (véase, garrapatas) ni las numerosas enfermedades que conllevan.
El asunto de la luz lo he podido experimentar en mis carnes; la fotofobia es común entre las personas con parásitos de diversa índole. Esto apoyaría la tendencia a la actividad nocturna y el sueño diurno en estas personas.
Por último, en lo que toca a la inmortalidad, seguramente se tratara simplemente de una longevidad atípicamente prolongada para la época, probablemente debida a las numerosas horas de sueño, la tendencia al sueño diurno. Además, algunos parásitos detienen (relativamente) el crecimiento del cuerpo humano, algo que también he podido comprobar.
En definitiva: los vampiros habrían sido personas con parásitos tipo garrapatas y/o tipo intestinales, cuya afección o afecciones les habrían llevado a un «estilo» de vida muy característico.
sábado, 7 de julio de 2018
Nuevo tratamiento con ajo: quinto día
Desde hace unos cinco días estoy tomando una media de 15 ajos diarios por vía oral y dos ajos nocturnos por vía rectal (a modo de supositorio).
Efectos descubiertos:
1) El cuero cabelludo está recuperando el color carne normal
2) Las contracturas cervicales izquierdas se han ido prácticamente y las derechas están empezando a remitir
3) Piel perfecta
4) Uñas con cutícula perfecta
5) Heridas superficiales curan en menos de un día (antes, semanas)
6) Ausencia de picor en brazos y cabeza
7) Remisión de picores y picaduras en nalgas y piernas
8) Mayor capacidad de concentración
9) Rapidez mental en aumento
10) Intolerancia al alcohol (a la segunda caña, voy borracho)
11) Los efectos del alcohol se pasan en dos horas en lugar de cuatro o más
12) Heces con olor a queso roquefort
13) Las palmas de las manos vuelven a sudar
14) Palmas de las manos hidratadas
15) Plantas de los pies hidratadas (en proceso)
16) Las plantas de los pies vuelven a sudar
17) Menor olor desagradable en el sobaco
18) Descanso mayor en menor número de horas de sueño (5-6 horas)
19) Los destaponamientos nasales duran prácticamente todo el día
20) Mejor visión
21) El vello de los brazos se ha vuelto rubio, como de pequeño
22) El cabello se está aclarando, como de pequeño
23) Mucha menor inestabilidad mental (recordemos que estoy diagnosticado desde 2004 de depresión mayor y, desde 2011, de transtorno bipolar)
24) Noto que solo fumo compulsivamente en contextos de interacción social
25) Tengo bastante menos hambre y me lleno mucho antes
Seguiremos informando
Efectos descubiertos:
1) El cuero cabelludo está recuperando el color carne normal
2) Las contracturas cervicales izquierdas se han ido prácticamente y las derechas están empezando a remitir
3) Piel perfecta
4) Uñas con cutícula perfecta
5) Heridas superficiales curan en menos de un día (antes, semanas)
6) Ausencia de picor en brazos y cabeza
7) Remisión de picores y picaduras en nalgas y piernas
8) Mayor capacidad de concentración
9) Rapidez mental en aumento
10) Intolerancia al alcohol (a la segunda caña, voy borracho)
11) Los efectos del alcohol se pasan en dos horas en lugar de cuatro o más
12) Heces con olor a queso roquefort
13) Las palmas de las manos vuelven a sudar
14) Palmas de las manos hidratadas
15) Plantas de los pies hidratadas (en proceso)
16) Las plantas de los pies vuelven a sudar
17) Menor olor desagradable en el sobaco
18) Descanso mayor en menor número de horas de sueño (5-6 horas)
19) Los destaponamientos nasales duran prácticamente todo el día
20) Mejor visión
21) El vello de los brazos se ha vuelto rubio, como de pequeño
22) El cabello se está aclarando, como de pequeño
23) Mucha menor inestabilidad mental (recordemos que estoy diagnosticado desde 2004 de depresión mayor y, desde 2011, de transtorno bipolar)
24) Noto que solo fumo compulsivamente en contextos de interacción social
25) Tengo bastante menos hambre y me lleno mucho antes
Seguiremos informando
martes, 26 de junio de 2018
La madre de unx y las madres de un síndrome de Peter Pan
Estos días estoy llegando a un nudo principal en mi configuración como individuo.
Hoy he llegado a una conclusión en sesión con mi terapeuta: he sustituido a mi madre, que murió en diciembre de 2016, por mi actual pareja, con la que tengo una relación en muchos aspectos similar.
Cuando en el año 1998 me cambié del colegio Mirabal al Liceo Sorolla y con ello gané horas de tiempo para mí, los invertía preferentemente con mis amigxs de la Fuente de la Salud.
Esto fue cambiando a medida que pasaron esos dos años en el Liceo Sorolla y empezaba a tener desencuentros con lxs pocxs amigxs que había hecho; tener amigos, algo para mí insólito hasta el año 98.
En el año 2000 me cambié con Tito, quien sería mi mejor y casi único amigo, hablando en serio, al instituto Gerardo Diego, el 1, de Pozuelo.
Si ya con 14 había empezado a fumar en un campamento, con 14 había dejado el club de natación por cambiarme del Mirabal y con 15 había dejado definitivamente la natación como extraescolar, a los 16 empecé a hacer amigxs en el instituto... quizás lo mejor de cada casa.
Los frencuentes desencuentros con mis amigxs más que con mis xadres hacían que pasara, sobre todo con mi madre, tardes enteras haciendo crucigramas o viendo Saber y Ganar, Pasapalabra, etc.
Recuerdo cuándo, tras haberse prejubilado mi padre por imposición de su empresa con amenaza de no hacerlo de relegarlo a una mesa sin quehacer, que pasaba prácticamente el día con mi madre.
Aquí entra la visión de hoy.
Mi madre se quejaba de que mi padre venía tarde a comer. Yo, que era un joven aún tímidamente adolescente, me hice la imagen de que mi madre era una persona indefensa que necesitaba de mi ayuda. Yo la ayudaría, ella me seguiría queriendo y, al loro, yo tendría un lugar en el mundo, lejos de la soledad.
Pero esa soledad nos persigue siempre, siempre trata de recordarnos que estamos solxs en el mundo.
Cualquier persona que lo piense un poco se dará cuenta entonces de que yo, pobrecito de mí, «que se metían con él ya desde pequeño y hasta los casi 20 años», realmente tengo la autoestima baja porque por propio interés (egoísmo) busco a alguien (que generalmente asume un papel de madre con respecto a mí) a quien ayudar en su vida a cambio de otra serie de cuestiones, puedan ser afecto íntimo, con o sin sexo; puedan ser planes de ocio; pueda ser trabajo.
Esta posición de madre o dama herida a la que procuro cuidados da forma a una relación de subordinación mutua:
- Si la «madre» se niega a contraprestar, unx se enfada con ella, muchas veces en gran medida, aunque generalmente, dado el tipo de relación, unx esconde ese odio por miedo a perderla y lo tapa obligándose en la relación con más ganas, más dinero o mayor tiempo invertido.
Esto, claro está, solo hace aumentar la (gran) bola de nieve,
- Si unx ceja en sus cotraprestaciones para con esa persona, esa persona, ya insertada en la dinámica, seguramente se quejará y eventualmente podrá llegar a odiar pero, como suele ocurrir, es probable que en la mayoría de los casos valore más conveniente aceptar las aparentes arbitrariedades en pos de que la relación continúe.
Es decir, en este caso se nos ha dado un Síndrome de Peter Pan con un síndrome de Wendy.
Pasado el tiempo es probable que los reproches mutuos sean de tal calado y magnitud que la relación se vaya desgajando a estallidos violentos, muy frustrantes para ambas partes. O, al menos, para una de ellas: generalmente el pequeño príncipe peterpaneante que aún a sus 30 y pico sigue temiendo perder a su madre.
En este caso la gracia es doble, porque unx perdió a su madre hace casi dos años y, sin haber pasado adecuadamente el luto, ahora está inserto en otro.
Hoy he llegado a una conclusión en sesión con mi terapeuta: he sustituido a mi madre, que murió en diciembre de 2016, por mi actual pareja, con la que tengo una relación en muchos aspectos similar.
Cuando en el año 1998 me cambié del colegio Mirabal al Liceo Sorolla y con ello gané horas de tiempo para mí, los invertía preferentemente con mis amigxs de la Fuente de la Salud.
Esto fue cambiando a medida que pasaron esos dos años en el Liceo Sorolla y empezaba a tener desencuentros con lxs pocxs amigxs que había hecho; tener amigos, algo para mí insólito hasta el año 98.
En el año 2000 me cambié con Tito, quien sería mi mejor y casi único amigo, hablando en serio, al instituto Gerardo Diego, el 1, de Pozuelo.
Si ya con 14 había empezado a fumar en un campamento, con 14 había dejado el club de natación por cambiarme del Mirabal y con 15 había dejado definitivamente la natación como extraescolar, a los 16 empecé a hacer amigxs en el instituto... quizás lo mejor de cada casa.
Los frencuentes desencuentros con mis amigxs más que con mis xadres hacían que pasara, sobre todo con mi madre, tardes enteras haciendo crucigramas o viendo Saber y Ganar, Pasapalabra, etc.
Recuerdo cuándo, tras haberse prejubilado mi padre por imposición de su empresa con amenaza de no hacerlo de relegarlo a una mesa sin quehacer, que pasaba prácticamente el día con mi madre.
Aquí entra la visión de hoy.
Mi madre se quejaba de que mi padre venía tarde a comer. Yo, que era un joven aún tímidamente adolescente, me hice la imagen de que mi madre era una persona indefensa que necesitaba de mi ayuda. Yo la ayudaría, ella me seguiría queriendo y, al loro, yo tendría un lugar en el mundo, lejos de la soledad.
Pero esa soledad nos persigue siempre, siempre trata de recordarnos que estamos solxs en el mundo.
Cualquier persona que lo piense un poco se dará cuenta entonces de que yo, pobrecito de mí, «que se metían con él ya desde pequeño y hasta los casi 20 años», realmente tengo la autoestima baja porque por propio interés (egoísmo) busco a alguien (que generalmente asume un papel de madre con respecto a mí) a quien ayudar en su vida a cambio de otra serie de cuestiones, puedan ser afecto íntimo, con o sin sexo; puedan ser planes de ocio; pueda ser trabajo.
Esta posición de madre o dama herida a la que procuro cuidados da forma a una relación de subordinación mutua:
- Si la «madre» se niega a contraprestar, unx se enfada con ella, muchas veces en gran medida, aunque generalmente, dado el tipo de relación, unx esconde ese odio por miedo a perderla y lo tapa obligándose en la relación con más ganas, más dinero o mayor tiempo invertido.
Esto, claro está, solo hace aumentar la (gran) bola de nieve,
- Si unx ceja en sus cotraprestaciones para con esa persona, esa persona, ya insertada en la dinámica, seguramente se quejará y eventualmente podrá llegar a odiar pero, como suele ocurrir, es probable que en la mayoría de los casos valore más conveniente aceptar las aparentes arbitrariedades en pos de que la relación continúe.
Es decir, en este caso se nos ha dado un Síndrome de Peter Pan con un síndrome de Wendy.
Pasado el tiempo es probable que los reproches mutuos sean de tal calado y magnitud que la relación se vaya desgajando a estallidos violentos, muy frustrantes para ambas partes. O, al menos, para una de ellas: generalmente el pequeño príncipe peterpaneante que aún a sus 30 y pico sigue temiendo perder a su madre.
En este caso la gracia es doble, porque unx perdió a su madre hace casi dos años y, sin haber pasado adecuadamente el luto, ahora está inserto en otro.
miércoles, 13 de junio de 2018
Change FreePBX root
fwconsole setting AMPWEBROOT /var/www/html/freepbx
Additionally, change this same setting in /etc/amportal.conf
Then you can remove temporary symlink in /var/www/html from admin to /var/www/html/freepbx/admin
Tested with FreePBX 14 and Asterisk 13.
Dated: 2018-06-13 02:45 CEST
Additionally, change this same setting in /etc/amportal.conf
Then you can remove temporary symlink in /var/www/html from admin to /var/www/html/freepbx/admin
Tested with FreePBX 14 and Asterisk 13.
Dated: 2018-06-13 02:45 CEST
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